jueves, 26 de mayo de 2016

ILUSIÓN Y ENTUSIASMO

El emocionario nos dice que la ilusión "es la esperanza de que se cumplirá algo que deseamos" (como un sueño o proyecto) y que el entusiasmo "es una energía que nace de tu interior y te impulsa a actuar". Tener ilusión y entusiasmo es una de las mejores maneras para disfrutar de la vida y hacer las cosas con energía.



Lecina Fernández realizó en 2011 un estudio piloto titulado "¿Qué es para ti la ilusión?". de las respuestas de este estudio y los conocimientos de Psicología se concluyó la siguiente definición de la ilusión:
- Creer en los sueños.
- Sentirse capaz de diseñarlos y hacer real lo imaginado.
- Emprender conductas para perseguirlos.
- Tener esperanza en lograrlos a pesar de la incertidumbre y de las adversidades.
- Y además, recorrer el camino con ganas y alegría.


Precisamente de esto último, de "recorrer el camino con ganas y alegría" trata el vídeo que proyectamos al inicio de nuestra sesión esta semana: "Actitud"


En este vídeo, el conferenciante Victor Kuppers, en un estilo directo y divertido, nos invita a recuperar la ilusión, a estar agradecidos valorando lo que tenemos porque cuando uno está desanimado, pierde lo mejor que tiene: su manera de ser. Nos recuerda que "las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran. Nunca podremos hacer nada por cambiar las circunstancias, pero siempre podemos elegir nuestra actitud". También nos anima a luchar cada día por ser la mejor persona que puedes llegar a ser en los ámbitos que te han tocado.


Si hay una persona que pueda ejemplificar esto último: "luchar por ser la mejor persona que puedes llegar a ser", este es Nick Vujicic, protagonista del segundo vídeo que analizamos con los alumnos: "Necesitas algo de motivación. Conoce a Nick."


Nick Vujicic es todo un ejemplo de motivación, ilusión y entusiasmo. Es un orador motivacional y director de Life Without Limbs, una organización para personas con discapacidades físicas. Es especialmente conocido por ser el protagonista del cortometraje "El circo de las mariposas". Además ha escrito cuatro libros.
Nació sin extremidades y en sus primeros años tuvo que enfrentar rechazos y burlas. Hubo momentos en los que cayó en la depresión y el enojo por no poder cambiar su físico hasta el punto de llegar a intentar suicidarse a la edad de 10 años. Hasta que finalmente se dio cuenta de que él era único en la clase de retos que tenía que enfrentar, y que su vida podría inspirar a otras personas. De hecho, hoy en día, a pesar de que carece de brazos y piernas, practica el paracaidismo, la natación, el fútbol y hasta el golf.
Nick no piensa en lo que no tiene, como el mismo dice "eso no ayuda", sino que más bien está agradecido por estar vivo, por lo que tiene, por lo que ha logrado, por quién es. Su mensaje es el de que "siempre se puede" si nos esforzamos. Debemos aceptar nuestra vida tal cual es, no pedir por lo que nos falta ni soñar la vida que pudimos tener.


Para terminar os dejamos con una de las frases motivadoras de Nick:
"Intenta ver cómo será el final de tu vida y luego empieza a vivir de tal manera que cuando llegues a ese momento no te arrepientas de nada"







jueves, 19 de mayo de 2016

SOLEDAD, NOSTALGIA, MELANCOLÍA


SOLEDAD en términos sociales significa estar solo sin acompañamiento de una persona u otro ser vivo. La soledad puede tener origen en diferentes causas, como la propia elección del individuo, el aislamiento impuesto por un determinado sector de la sociedad o habilidades sociales poco desarrolladas. Por otra parte, la soledad durante períodos largos puede afectar al individuo y suele ser percibida como desagradable, causando depresión, aislamiento y reclusión, dando como resultado una incapacidad de establecer relaciones con los demás.

Siguiendo con la dinámica de las últimas semanas en nuestro Proyecto, iniciamos la sesión con el visionado de un corto con el fin de que nuestros alumnos adivinaran la emoción propuesta. En esta ocasión, el corto seleccionado fue “Soledad”.



En él, se nos muestra la vida que lleva en soledad una señora, y los momentos de alegría que le suponen la compañía de su familia cuando vienen a visitarla. Analizamos con nuestros alumnos que sentirse solo duele, sobre todo cuando se ha perdido a alguien, cuando pasas de compartir camino a caminar solo. El dolor indica la importancia de lo construido, señala el vacío que deja la persona o personas que se fueron, y el vértigo de tener que seguir a solas (bien por fallecimiento, por abandono, por inicio de nuevas vidas…). Llegamos a la conclusión de que este dolor hay que domarlo, es imprescindible hacerlo amigo, no luchar contra él, intentar aprender de lo sucedido y seguir hacia delante. Toda emoción nos muestra caminos de salida.

Por otro lado, una paradoja emocional es que uno puede sentirse solo estando acompañado. Sentirse solo no significa necesariamente estarlo. Se trata de un sentimiento que indica que uno o bien cree que no puede contar con otros, o bien quiere contar solo con él mismo. Es una sensación que no tiene porqué coincidir con la observación externa del número y grado de relaciones significativas que una persona tiene en un momento dado. Se ve muy influido por emociones como la pérdida, sentimientos como el de la incomprensión o la frustración. Por ello es frecuente que sentirse solo sea una equivocada manera de leer la realidad. Sin embargo, hay ocasiones en las que la soledad es deseada como desarrollo personal, fuente de inspiración o de reflexión. Para trabajar esto, les propusimos la dinámica de “La casa”.




En ella, dividimos a nuestros alumnos en grupos de cinco y les dijimos que tenían que decidir, de forma consensuada,  cuál sería su casa ideal. Además, les colocamos unas pegatinas con un mensaje, de forma que ellos no pudieran leerlos, pero los demás sí. Los mensajes fueron:
  1. Hazme caso en todo lo que digo.
  2. Ignórame por completo.
  3. Dame consejos que no necesito.
  4. Alábame.
  5. Llévame la contraria en todo.
Hay que decir que todos lo hicieron fenomenal, siguiendo las indicaciones ofrecidas. Posteriormente, fuimos analizando cómo se había sentido cada uno, sobre todo, centrándonos en las personas a la que le habíamos colocado el mensaje de “ignórame por completo”: ¿qué has sentido?, ¿te ha gustado la sensación?, ¿te has sentido alguna vez de esta manera? ¿has hecho sentir esto mismo a otra persona?... las respuestas mostraron esta complejidad emocional de la que hablábamos al principio y que es paradójica, especialmente en la etapa de la adolescencia.

Continuamos la sesión de hoy con una serie de consejos para superar la soledad, cuando ésta no es deseada, dado que entre nuestros alumnos, contamos con algunos con ciertos problemas para relacionarse con sus compañeros:
  1. Reconoce tus sentimientos y exprésalos: a través de un diario, cartas, pintura… etc.
  2. Evita encerrarte en ti mismo.
  3. Toma una actitud más activa.
  4. Realiza actividades recreativas y extraescolares.
  5. No faltes a las reuniones a las que te inviten.
  6. Ser amable es una clave importante.
  7. Utiliza las redes sociales (moderadamente).
  8. Tienes mucho que ofrecer, ¿te transformas en voluntario?
  9. Una mascota puede ser un gran amigo.

Finalmente, siguiendo el EMOCIONARIO, trabajamos sucintamente los significados de las palabras NOSTALGIA y MELANCOLÍA.

"... si echas de menos los momentos en que  no estabas solo, experimentas nostalgia."
"... cuando la nostalgia se hace parte de tu día a día, terminas siendo presa de la melancolía."




lunes, 16 de mayo de 2016

ACEPTACIÓN Y ASERTIVIDAD

Esta semana la sesión de nuestro proyecto comenzó con la visualización del corto "Mis zapatos" para ejemplificar la emoción que trataríamos: la ACEPTACIÓN. Este corto muestra la desdicha que sufre un niño al comparar sus zapatos rotos con los zapatos nuevos y bonitos de otro niño que se encuentra en el parque.
 

La situación le parece injusta, "¿Por qué tiene que ser así?" "No es justo. Yo no quiero estar así." "¿Por qué él sí y yo no?" Este cuestionamiento interior lo lleva a pedir un deseo. Motivado por la aparente buena condición del otro niño pide ser como él. El deseo se cumple y pasa a ocupar el lugar del niño bien vestido pero, para su sorpresa, este niño tiene una discapacidad física y no puede caminar como él originalmente sí podía.

A partir del vídeo, reflexionamos sobre los siguientes puntos:
  • Solemos poner a otros como el punto de referencia de nuestra valoración y el hecho de que posean cosas que no tenemos nos hace sentir inseguros frente a nuestro propio valor. 
  • Relacionamos el valor con lo que se tiene o lo que se puede hacer o lograr y al querer ser como los demás u obtener lo que otros tienen, terminamos renunciando a nosotros mismos, ignorando o despreciando lo que nosotros tenemos. Mientras deseamos lo que los demás tienen, no disfrutamos de lo que tenemos a nuestro alcance.
  • Nuestro valor consiste en lo que somos, no en lo que tenemos. Cada uno debe primero conocer aquello que representa su identidad y posteriormente aceptarlo. Nuestra felicidad consiste en apreciar lo que tenemos.

Continuando con la idea de aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos, pasamos a proyectar un vídeo relacionado con la autoestima "Amarse a uno mismo obra milagros" del canal de Youtube Dulcineastudios.

 

Hacen creer a cinco personas que van a ser protagonistas de un programa de cambio de look radical para mejorar su apariencia. Se les pidió que, mirándose al espejo, describieran lo que veían. Las respuestas estuvieron centradas en los aspectos que no les gustaban de si mismos. A continuación se les pide que intenten ser objetivos y nombrar aquello que sí que les gusta. Con un poco de esfuerzo, y la ayuda de sus parejas en algunos casos, van saliendo los aspectos positivos de cada uno de ellos. Esto produce un cambio de actitud en los participantes y, a pesar de que finalmente el cambio de imagen era algo muy sencillo, su autoestima se ve fuertemente reforzada como nos muestra el vídeo. En realidad, con el discreto cambio de look, únicamente realzaron la belleza oculta detrás de sus inseguridades, aprendieron a apreciar lo mejor de ellos.

 

Aceptarnos como somos, a nosotros mismos y a los demás, con nuestras virtudes y flaquezas, es la base para enfrentarnos al mundo de forma exitosa. Si eliminamos la competición de la ecuación de nuestras relaciones, no tendremos la necesidad de sobresalir, de ser mejores, de llevar la razón... Estaremos en la mejor posición para lograr ser asertivos.


ASERTIVIDAD
El concepto de asertividad se emplea en referencia a una estrategia comunicativa que se ubica en medio de dos conductas que resultan opuestas y que son la pasividad y la agresividad.
 
La persona asertiva logra establecer un vínculo comunicativo sin agredir a su interlocutor, pero tampoco sin quedar sometido a su voluntad. Gracias a la asertividad podemos defender nuestros derechos, expresar nuestras opiniones y realizar sugerencias de forma honesta y no agresiva. En la base de esta habilidad social está el respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

Para trabajar este importante concepto con nuestros alumnos utilizamos una dinámica denominada "el paraguas de la asertividad" de César García-Rincón de Castro.
 

Para realizar la dinámica dispusimos un paraguas abierto y alejado de dos sillas, con una carta en cada una de ellas que contenía una mensaje que deberían leer dos de nuestros alumnos y actuar en consecuencia.
Los mensajes explicaban que debían de realizar unos recados: ir a comprar el pan para la comida, uno de ellos, y recoger a su hermana al colegio, el otro, a toda prisa porque cerraban el colegio y la tienda, y que además estaba lloviendo a mares. Casualmente se encuentran con un paraguas abandonado que no parece ser de nadie pero no pueden compartirlo puesto que el colegio está calle arriba y la tienda calle abajo.
El objetivo es analizar la forma de actuar (pasiva, agresiva o asertiva) de los dos alumnos ante la situación planteada. Para facilitar este análisis, vimos el vídeo explicativo "La Asertividad", el cual hace un repaso por los tres estilos comunicativos y sus consecuencias en nuestras relaciones.





jueves, 5 de mayo de 2016

CONFUSIÓN, MIEDO, TEMOR


Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo. Publio Siro.
Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender. Marie Curie.
Quien vive temeroso, nunca será libre. Horacio.
Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después. Jean Paul.

Con estas frases, hemos comenzado esta semana nuestro Proyecto sobre las emociones, anticipando las que veríamos más tarde. Tras leerlas y reflexionar sobre ellas, nuestros alumnos leyeron las páginas del Emocionario relativas a confusión y miedo.

  • Confusión: mezcla desordenada de sentimientos, que de forma imprevisible y caótica, nos puede conducir al miedo.
  • Miedo, temor: emoción que aparece cuando creemos que vamos a sufrir algún daño.

A partir de aquí, comenzamos un acalorado diálogo sobre nuestras reacciones hacia estos sentimientos. Pero, ¿cuándo aparecen?, ¿son iguales en todas las etapas de nuestra vida?, ¿se pueden superar?...

Durante la infancia, si bien, los miedos son  muy “personales” –le podemos coger terror a la señora del cuadro del salón o al sonido que emite un juguete–, lo habitual es que el origen de nuestros sobresaltos esté en cuestiones que a la mayoría de los niños le asusta alguna vez en su vida. Los más típicos son:

  1. La ausencia de los padres. Cuando las personas que les cuidan –especialmente, mamá– se alejan de su lado, sufren miedo al abandono. Se trata de un temor que suele aparecer antes del año, está muy acusado hacia los 2 o 3, y puede extenderse hasta los 6.
  2. La oscuridad. Es quizás el miedo más universal que surge alrededor de los 2 años. Cuando se apaga la luz, la imaginación se dispara, los ruidos se malinterpretan… y además, todo ocurre cuando él está solo en la habitación.
  3. Los desconocidos. El miedo a los desconocidos parece a muy temprana edad –hacia los 8 meses de vida– y puede durar bastantes años.
  4. Los ruidos fuertes, sobre todo si son repentinos. También aparece desde bebés, y se puede mantener más allá de los 5 años.
  5. Los médicos. La bata blanca se relaciona con el miedo al dolor, o con el hecho de no saber lo que le van a hacer.
  6. El agua de la piscina o del mar. Nace de nuestra propia condición de humanos, puesto que no podemos respirar bajo el agua. También puede surgir de una  mala experiencia o de un aprendizaje mal encauzado.
  7. La altura. En principio, no suelen tenerlo –de hecho, los niños se tiran por el tobogán sin problemas–. Pero si detectan angustia en el adulto cuando se suben al columpio, entonces, pueden empezar a sentir que es peligroso.
  8. Los animales. Los perros suelen provocar algunos malos tragos. Se trata de un miedo fruto de alguna mala experiencia porque ellos, en principio, no suelen temerlos –se acercan a ellos, les acarician… hasta que un día el perro se revuelve, y le ladra o se le sube encima.
  9. Las personas disfrazadas. Alrededor de los 3 años aparece el miedo a las personas disfrazadas, las caretas… porque aún no saben que no son de verdad.
  10. Los monstruos, las brujas… Entre los 5 y los 7 años, surge el temor a los seres imaginarios que, por otro lado, tanto les atraen.

En mayor o menor medida, todos comentamos miedos que habíamos sentido en algún momento de nuestras vidas,  sin embargo, quisimos centrarnos en temores más propios de su edad. Para ellos seleccionamos:
  • Miedo a no ser aceptados en un grupo de iguales.
  • Miedo al abuso, agresiones físicas o verbales.
  • Miedo a no confiar en nosotros mismos y en nuestras posibilidades.

En primer lugar, escuchamos el cuento de Graciela Cabal “Miedo”. En él, nos explica en forma de fantasía, cómo un niño consigue superar todos sus miedos infantiles. 


Había una vez, un chico que tenía miedo pero mucho miedo.
Tenía miedo a la oscuridad, porque en la oscuridad crecen los monstruos,
 esos que viven debajo de la cama, esos que se escaparon de las películas de terror. O esos monstruos que se meten en los sueños y te hacen tener pesadillas, pero este nene no le tenía únicamente miedo a los monstruos.
También le tenía miedo a los ruidos fuertes porque los ruidos fuertes te hacen agujeros en las orejas. Es como si te pusieran una bomba y te explotase en los oídos.
Otra de las cosas a la que este chico le tenía miedo era a las personas altas pero no a todas las personas altas sino a esas mujeres que venían de visita que eran gordas, estaban muy maquilladas y que le apretaban las mejillas, los llenaban de besos y le decían ¡ay,
 qué lindo ¡ a quién quieres más ¿A mamita o a papito?
La mamá cansada de que este chico tuviera miedo lo llevó al doctor.
El doctor le recetó un jarabe para que nunca más tuviera miedo.
El jarabe era amargo, espantoso, reamargo.
Al papá le pareció que más que llevarlo al doctor o darle un jarabe era un buen reto:
Basta de andar teniendo miedo, vos!-le dijo-¡yo cuando tenía tu edad nunca tuve miedo, nunca!
Pero el nene seguía teniendo miedo, mucho miedo.
Entonces al tío le pareció que en lugar de tomar un jarabe asqueroso o recibir un reto era mejor que le hicieran burla:
- ¡La nena tiene miedo, la nena tiene miedo!
Ni el jarabe del doctor, ni el reto del papa ni las burlas del tío sirvieron para que el nene dejara de tener miedo, al contrario cada vez tenia más miedo.
Porque no solamente le tenía miedo a los monstruos, a los ruidos fuertes o a los besos.
Si no que ahora además le tenía miedo a los jarabes feos, a los retos del papa y a las burlas de su tío.
Un día la mamá
  le llevó a la plaza. El nene no quería ir a la plaza porque estaba llena de las personas bajitas y de personas altas que te empujan.
El chico se sentó en un banco, al lado de su mamá, las mamas leen revistas de chismes cuando van a la plaza.
Algunas charlan con sus amigas, la mamá de este nene no tenía muchas amigas.
Había pasado casi una hora, bueno en realidad no sé si fue exactamente una hora porque cuando uno está aburrido el tiempo pasa lentamente…
De repente, el nene vio ahí cerca de donde él estaba a una persona bajita pero un poco alta que le estaba pegando a un perro con una rama.
El perro era chiquito dé color blanco y con algunas manchitas.
Parecía triste, muy asustado estaba el perro, al nene le dio una cosa acá, muy cerca del ombligo no sé que es en realidad pero es lo que sentimos cuando vemos una injusticia o cuando algo nos da mucha lástima.
El nene se acercó a ayudar al perro y vio la mirada de odio de esa persona bajita pero un poco alta y lo estaba amenazando con una rama si se acercaba y...
Entonces el nene se quedó parado sin saber qué hacer. Muerto de miedo se quedó el nene.
Esa persona bajita pero un poco alta tiró la rama y se fue, el nene volvió al banco donde estaba su mamá leyendo la revista pero el nene no fue solo el perro lo siguió.
Y ¿eso qué es? Preguntó la mamá.
Nadie va, es un perro.
¿Lo podemos llevar a casa, mamá? Dijo el nene.
No.
Dale mamá, por favor está asustado con hambre y además lastimado, si lo llevamos te prometo que lo voy a cuidar.
Era la primera vez que la mama veía al nene entusiasmado con algo, era la primera vez que veía a su hijo con esa mirada resplandeciente en los ojos.
Cuando llegaron a la casa lo primero que hicieron fue bañar al perro.
Lo contento que estaba el perro en el agua.
Después el nene fue a buscar una fuente de losa y un poco de polenta que había quedado en la heladera, el perro se comió toda la polenta y además un plato de leche.
Pero el perro seguía con hambre, mucha hambre seguía teniendo, entonces...
El perro se comió todos los monstruos que estaban en la oscuridad y todos los ruidos fuertes que hacen agujeros en las orejas. Y como todavía tenía hambre también se comió el jarabe amargo del doctor, los retos del papá y las burlas del tío, los besos de las personas altas y los empujones de las personas bajitas.
Con la panza bien llena el perro se fue a dormir.
Debajo de la cama del chico se fue a dormir por si quedaba algún monstruo suelto.
Ahora el chico que tenía miedo, no tiene más miedo… tiene un perro.

Así pues, nuestro protagonista superó su miedo gracias a un amigo y al cariño que éste le procuró. Y nosotros… ¿somos capaces de superar nuestros miedos? ¿a qué tenemos miedo en la actualidad?

A continuación, hicimos una lectura dramatizada del cuento ¿Quién eres?, de Jorge Bucay. Con él, quisimos trasmitir el miedo a ser ignorado, a no ser aceptado por los demás o incluso, por nosotros mismos.


Finalmente, visualizamos  el corto “El sándwich de Mariana”. Este vídeo nos muestra la compleja realidad del buylling en distintos niveles. Se trata de  Mariana, una niña de 10 años que sufre de abuso y maltrato en la escuela a manos de Isabel, quien apenas es 3 años mayor que ella. Cierto día, cansada de la situación, Mariana decide seguir a su verdugo hasta su hogar sólo para descubrir que Isabel, pese a que no lo parezca, es una víctima más en una cadena de agresión al interior de su familia.


¿De qué tiene miedo cada personaje?, ¿por qué tienen miedo?, ¿existen estas situaciones en realidad?,  ¿cómo podemos evitarlas?, ¿cómo podemos ayudar?